24 de octubre de 2009

Gustavo Petro, Su vida.


Tomado de http://presidenciales-2010.blogspot.com/2009/10/gustavo-petro.html

Hoja de vida


GUSTAVO FRANCISCO PETRO URREGO (Ciénaga de Oro – Córdoba, 19 de abril de 1960). Hijo adoptivo de la ciudad de Zipaquirá, Cundinamarca. Militó en las filas del grupo subversivo Movimiento 19 de Abril (M-19), el cual no existe en la actualidad gracias a un acuerdo de paz logrado con el gobierno del presidente Virgilio Barco Vargas (1990). Petro fue Diputado a la Cámara de Representantes, agregado diplomático en Bélgica y Senador de la República desde 2006 por el partido Polo Democrático Alternativo.


Estudió en el colegio católico de Hermanos de La Salle. Allí estuvo al frente de una publicación llamada Carta al Pueblo y fundó el Centro Cultural García Márquez, en honor al futuro Nobel de literatura, quien había estudiado en dicha institución. Los sacerdotes del colegio, haciendo gala de una vieja costumbre de la iglesia (ocultar lo que no les gusta o les es contrario), decidieron no hacer mucho bombo del paso de García Márquez por la institución, ya que lo consideraban un comunista, recordemos que el comunismo y la iglesia no se llevan bien. Esta posición llamó la atención de Petro y decidió indagar sobre la vida de quien todavía no había ganado el Premio Nobel de Literatura. Leyendo la obra de García Márquez, descubrió los hechos acaecidos en la ciudad de Ciénaga – Magdalena el 6 de diciembre de 1928, La Masacre de las Bananeras, despertando su interés en las injusticias sociales.

Su desempeño como congresista ha tenido como norte la denuncia de las relaciones entry los políticos tradicionales y los grupos paramilitares, guerrilleros y narcotraficantes. Ha sido un duro crítico del modelo de gobierno del actual presidente Álvaro Uribe Vélez y ha rechazado fervientemente la figura de la reelección.

Por aquella época se vivía una agitación estudiantil en América Latina y desde muy joven Petro había estado involucrado en protestas por hechos como el golpe de Estado a Salvador Allende en Chile en 1973. Petro se graduó a los 16 años del colegio y un año después se vinculó al Movimiento 19 de Abril (M-19) desempeñándose principalmente en el campo político, ya que durante largo tiempo participó en la organización de masas haciéndose líder popular y logrando ser elegido como personero en 1981 y concejal de Zipaquirá de 1984 a 1986. Durante la época de tregua, en la presidencia de Belisario Betancur, hizo pública su militancia.

Petro se graduó como economista de la Universidad Externado de Colombia y tras su desmovilización del grupo guerrillero realizó una especialización en administración pública en la Escuela Superior de Administración Pública (ESAP). Posteriormente, hizo un máster eneconomía en la Universidad Javeriana, luego viajaría a Bélgica donde realizó una especialización en Medio Ambiente y Desarrollo Poblacional en la Universidad Católica de Lovaina y más tarde realizaría un Doctorado en Nuevas Tendencias en Administración de Empresas en laUniversidad de Salamanca. Estudió también los idiomas inglés y francés.

Tras los comicios presidenciales del 19 de abril de 1970, cuando la Alianza Nacional Popular (ANAPO) acusó al Frente Nacional de fraude electoral para hacer elegir a su candidato Misael Pastrana Borrero y de no permitir la participación de otros sectores de la democrácia diferentes a los partidos Liberal y Conservador que conformaban este frente que había decidido repartirse el poder, se originó en 1974 el movimiento guerrillero M-19. En diciembre de 1978 dicho movimiento robó más de cinco mil armas del Cantón Norte en Usaquén, una localidad al norte de Bogotá. Para entonces Petro que había adoptado el seudónimo de Aureliano en honor al personaje de García Márquez, tenía 20 años y había proclamado su militancia y logrado ser un líder popular en el municipio, a Zipaquirá llegaron algunos fusiles y Petro ayudó a esconder parte de las armas en un lote suburbano de dicho municipio donde tenía seguidores a raíz de su lucha política por conseguir vivienda para personas desamparadas. Después de dos años de permanecer en prisión, Petro fue liberado y regresó a recorrer Cundinamarca con el propósito de hacer política, para ese entonces los dirigentes y militantes de izquierda y cualquier persona que se declarara simpatizante del partido político Unión Patriótica, eran asesinados víctimas de un pacto con algunos miembros del ejército, políticos y algunos narcotraficantes y paramilitares. Para entonces Petro tomó la decisión de unirse a un frente del M-19 que se refugió en las montañas del Tolima hasta que se inició un proceso de paz con el gobierno de Belisario Betancourt bajo el compromiso de reformar la constitución nacional que no permitía la pluralidad del ejercicio político. Petro estuvo dentro de los desmovilizados.

Después de su prematuro inicio en la vida política y guerrillera, Petro fundó, junto con los desmovilizados del proceso de paz, el partido políticoAlianza Democrática M-19, movimiento que logra un gran respaldo popular y que ayuda a redactar la Constitución de 1991. Con el apoyo de este movimiento Petro llega a la Cámara de Representantes en 1991 por el departamento de Cundinamarca. En 1994 aspira a ser reelegido en la Cámara pero no alcanza suficientes votos. Para ese entonces Petro propone a Antanas Mockus lanzarse a la alcaldía de Bogotá y Mockus gana las elecciones derrotando a Enrique Peñalosa. Durante este tiempo, Petro es amenazado de muerte debido a las denuncias que hace sobre corrupción y decide abandonar el país, es nombrado en la embajada de Colombia en Bélgica como agregado diplomático para los Derechos Humanos de 1994 a 1996.

En 1998 regresa a Colombia y aspira junto con Antonio Navarro Wolff a la Cámara de Representantes nuevamente, esta vez en la circunscripción de Bogotá y por el Movimiento Vía Alterna que había fundado junto con otros ex militantes del Partido AD M-19 que había sido disuelto. En esta oportunidad logra regresar a la Cámara de Representantes como segundo renglón de la lista encabezada por Navarro, la más votada de la ciudad. En las elecciones de 2002 aspira de nuevo a esta corporación obteniendo la más alta votación. En ese período, fue elegido el mejor congresista tanto por sus colegas como por la prensa nacional gracias a sus denuncias sobre corrupción y sus debates de control político. Desde ese entonces (2002), Petro denunciaba la presunta infiltración paramilitar en la Fiscalía General de la Nación durante la gestión de Luis Camilo Osorio. Además de las múltiples alianzas de la mafia narco-paramilitar y decenas de congresistas de la coalición del gobierno.

En 2008 Gustavo Petro anunció su interés de ser candidato presidencial para el 2010. Petro se distanció de las decisiones oficiales de su partido y lideró junto con Lucho Garzón y María Emma Mejía una disidencia ideológica al interior del Polo Democrático Alternativo. Tras la renuncia de Garzón al partido, Petro propuso un "gran acuerdo nacional para sacar a Colombia de la guerra", basado en la separación de la mafia del poder, del crimen de la justicia, de la tierra fértil de las mafias, y de la política social del mercado, así como la intención de una política de seguridad que garantice el pleno uso del territorio por parte de los colombianos, que sea diferente a las políticas de Álvaro Uribe. El 27 de septiembre de 2009 Gustavo Petro salió vencedor en las consultas internas del Polo Democrático Alternativo para las elecciones presidenciales del 2010 venciendo a Carlos Gaviria a quien las encuestas daban como vencedor. De esta forma Petro fue electo candidato único de su partido para las elecciones presidenciales del año 2010.

A Petro se le acusa de no tener autoridad moral para luchas contra el delito, por haber sido parte de un grupo guerrillero. Pero no debemos olvidar la enorme diferencia que existe entre los ideales políticos del M-19 y los intereses violentos de los grupos subversivos actuales.

Propuesta política

UNA NUEVA ÉTICA POLÍTICA EN COLOMBIA:

No todo vale.

1. Separar la política del crimen y al Estado de las mafias:

No es posible una democracia pacífica con un Estado en manos de las mafias y una política ligada al crimen. Quitarle el Estado a las mafias y entregárselo a los ciudadanos implica una fuerte reforma política que haga transparente el voto, la democratización profunda del poder local, y el agravamiento punitivo para los delitos que cometan los servidores públicos.

2. La política de la vida:

Impulsamos una política de la vida, que la potencie, y permita a todos los colombianos el goce con dignidad. Enterraremos definitivamente las políticas de la muerte.

3. El erario público es sagrado.

UNA NUEVA ÉTICA ECONÓMICA:

La riqueza nace del trabajo.

El Trabajo en el siglo XXI para producir riqueza necesita del saber, del crédito y de la tierra urbana y rural. En Colombia el saber, el crédito y la tierra se concentran en muy pocas manos, lo que impide que los colombianos tengan la oportunidad de prosperar y los excluye hacia la pobreza y la desigualdad social.

1. Democratización del saber:

De los tres millones de niños que comienzan sus estudios primarios sólo cien mil termina sus estudios profesionales y sólo cien obtienen un doctorado. Proponemos construir en el nivel preescolar el servicio común de la educación. La familia, la televisión, la calle y el parque serán instrumentos de educación para nuestros niños.

Proponemos convertir el colegio de secundaria en una universidad. Con una inversión que se incrementa en medio billón de pesos anuales, se pagarán 25.000 nuevos maestros con capacidad de educar en estudios superiores, que se distribuirán en todos los colegios de secundaria. Así, 600.000 jóvenes podrán acceder a la educación superior en Colombia en una nueva universidad pública descentralizada y gratuita, desde los mismos colegios de secundaria y desde las mismas regiones, ligando saber a la riqueza regional.

2. Democratización del crédito:

Para democratizar el crédito crearé cuatro bancos públicos: el Banco de la Mujer, el Banco del Joven, el Banco de la Vivienda y el Banco Agrario.

Además crearemos las comunidades solidarias de empleo con capacidad de emisión de moneda virtual. De tal manera que se democratice el poder de emisión.

El Banco Agrario deberá ser capaz de entregar 14 billones de pesos anuales en créditos para hacer producir alimentos en las 15 millones de hectáreas de tierras fértiles que tenemos, de las que actualmente sólo se usan dos millones para este fin.

El crédito agrario ayudará a integrar al campesinado a la prosperidad económica, única fórmula para alcanzar la paz, y podremos construir el modelo de desarrollo económico alrededor de la producción de alimentos y la industria agroalimentaria.

El Banco de la Mujer englobará al actual programa de Familias en Acción, que mantendremos. Pero además de entregar el subsidio a las madres cabeza de familia con fines de educación de los hijos, se ampliará al otorgamiento de préstamos productivos a las mujeres asociadas para convertirlas en generadoras de riqueza.

El banco del Joven otorgará el primer crédito a quien se gradúe.

El Banco de la Vivienda incentivará la autoconstrucción comunitaria y el desarrollo de un modelo de crédito, que permita entregar la totalidad del valor de la vivienda en crédito a veinte años y con tasa de interés subsidiada.

En las grandes ciudades el gobierno incentivará los planes de renovación y densificación de los centros urbanos, para convertirlos en lugares de vivienda, producción y transacciones sin estratos sociales. Densificar con calidad de vida para respetar el territorio, el medio ambiente y abaratar la vida de las ciudades. Este será el nuevo perfil de la Ciudad Democrática.

3. Democratización de las tierras fértiles:

La exportación de alimentos es la oportunidad más realista de articularnos productivamente con la economía mundial. Propongo un nuevo modelo de desarrollo construido alrededor de la producción alimenticia agraria y la industria agroalimentaria.

Para ello incautaremos las tierras fértiles que posee la mafia y estableceremos un programa de sometimiento a la justicia con beneficio jurídico, incluida la decisión presidencial de no extraditar a los narcos que entreguen sus bienes y reparen sus víctimas y den garantías de no repetición.

El campesinado encontrará así el camino de la prosperidad económica, que es el verdadero nombre de la paz. El incremento de la oferta alimenticia y su subsidio acabará el hambre en Colombia y permitirá el incremento del salario real y el nivel de vida. Abriremos la puerta a partir de los diálogos y acuerdos locales y regionales a la reconciliación entre los colombianos, con la creación de las condiciones objetivas que generen el perdón de las víctimas a los victimarios.

UNA NUEVA ÉTICA GUBERNAMENTAL:

La seguridad de la vida es para todos y todas.

1. Una política para disminuir la desigualdad y la pobreza:

Actualmente en Colombia las políticas de salud, educación, servicios públicos, vivienda y pensiones son un negocio de particulares y no disminuyen la desigualdad social. Han perdido su objetivo porque se han construido alrededor del mercado y el negocio particular. Reformaremos las leyes que vertebran la política social en Colombia volviéndola de carácter público o común.

En salud construiremos el modelo de atención primaria integral en manos del Estado y con énfasis en la medicina de atención directa y preventiva en la comunidad. El médico estará en el barrio y la vereda, y no el ciudadano en la puerta del hospital.

En pensiones crearemos el modelo de pilares. Con un primer pilar de cotización obligatoria de todos los trabajadores, empresas y el Estado, destinado a pagar la renta mínima vital al conjunto de los tres millones de miembros de la tercera edad.

En servicios públicos crearemos el servicio común de telecomunicaciones en los barrios pobres de carácter gratuito, y el agua será un derecho fundamental y no una mercancía.

2. Una política de seguridad integral:

Construiremos una Política de Seguridad Integral, sin falsos positivos y respetuosa de los derechos humanos, sobre la cual integraremos la seguridad policial que desactive la delincuencia urbana, la cultura ciudadana que desactive la intolerancia, y políticas más sólidas de seguridad alimentaria, climática, ambiental y social en Colombia.